Mana

Mana , entre los pueblos melanesios y polinesios, una fuerza o poder sobrenatural que puede atribuirse a personas, espíritus u objetos inanimados. El maná puede ser bueno o malo, beneficioso o peligroso. El término se utilizó por primera vez en el siglo XIX en Occidente durante los debates sobre el origen de la religión. Se utilizó por primera vez para describir lo que aparentemente se interpretó como un poder impersonal, amoral y sobrenatural que se manifestaba en fenómenos y habilidades extraordinarios. Cualquier cosa que se distinga de lo ordinario ( por ejemplo, una piedra de forma poco común) es así por el maná que posee.

Los eruditos del siglo XIX y principios del XX compararon este retrato del mana con otros fenómenos religiosos que creían que eran paralelos, especialmente el wakan y el orenda entre los indios Dakota (Sioux) e Iroquois. A partir de estos antropólogos, en la primera parte del siglo XX, se desarrolló la teoría de que el maná era un fenómeno mundial que subyacía a todas las religiones, pero que luego fue suplantado por fuerzas y deidades personificadas.

La investigación posterior ha desafiado tanto la descripción original del mana como las conclusiones extraídas de ella. Mana no es de ninguna manera universal; ni siquiera es común en toda Melanesia; Se ha descubierto que muchos de los paralelos que se han aducido son engañosos. Mana no es impersonal. Nunca se habla de él por sí solo, sino siempre en conexión con seres o cosas poderosas. Por lo tanto, el mana parecería describir la posesión de poder y no en sí mismo la fuente de poder. En lugar de ser un poder impersonal, el maná está indisolublemente relacionado con la creencia en los espíritus.

Entre los estudiosos contemporáneos se ha ofrecido una interpretación funcionalista y política. El maná no se encuentra dentro de tribus relativamente simples sino más bien en las sociedades melanesias más altamente organizadas. Parecería ser una forma simbólica de expresar las cualidades especiales atribuidas a las personas de estatus y autoridad en una sociedad, de sancionar sus acciones y de explicar sus fracasos.