Comportamiento humano

Comportamiento humano , el potencial y la capacidad expresada para la actividad física, mental y social durante las fases de la vida humana.

reflejo heredado

Los seres humanos, al igual que otras especies animales, tienen un curso de vida típico que consta de fases sucesivas de crecimiento, cada una de las cuales se caracteriza por un conjunto distinto de características físicas, fisiológicas y de comportamiento. Estas fases son la vida prenatal, la infancia, la niñez, la adolescencia y la edad adulta (incluida la vejez). El desarrollo humano, o psicología del desarrollo, es un campo de estudio que intenta describir y explicar los cambios en las capacidades cognitivas, emocionales y conductuales humanas y en el funcionamiento durante toda la vida, desde el feto hasta la vejez.

La mayor parte de la investigación científica sobre el desarrollo humano se ha concentrado en el período desde el nacimiento hasta la adolescencia temprana, debido tanto a la rapidez y magnitud de los cambios psicológicos observados durante esas fases como al hecho de que culminan en el funcionamiento mental óptimo de la edad adulta temprana. Una motivación principal de muchos investigadores en el campo ha sido determinar cómo se alcanzaron las habilidades mentales culminantes de la edad adulta durante las fases precedentes. Este ensayo se concentrará, por tanto, en el desarrollo humano durante los primeros 12 años de vida.

Este artículo analiza el desarrollo del comportamiento humano. Para el tratamiento del desarrollo biológico, consulte desarrollo humano. Para un tratamiento más detallado de facetas particulares del desarrollo conductual, consulte emoción; teoría del aprendizaje; motivación; percepción; personalidad; y comportamiento sexual, humano. En el trastorno mental se comentan varios trastornos con manifestaciones conductuales importantes.

Teorías del desarrollo

El estudio sistemático de niños tiene menos de 200 años, y la gran mayoría de sus investigaciones se han publicado desde mediados de la década de 1940. Las diferencias filosóficas básicas sobre la naturaleza fundamental de los niños y su crecimiento ocuparon a los psicólogos durante gran parte del siglo XX. La más importante de esas controversias se refería a la importancia relativa de la dotación genética y el medio ambiente, o "naturaleza" y "crianza", en la determinación del desarrollo durante la infancia y la niñez. La mayoría de los investigadores llegaron a reconocer, sin embargo, que es la interacción de factores biológicos innatos con factores externos, más que la acción mutuamente excluyente o el predominio de una u otra fuerza, lo que guía e influye en el desarrollo humano. Los avances en cognición, emoción,y el comportamiento que normalmente ocurre en ciertos puntos de la vida requiere tanto la maduración (es decir, cambios biológicos generados en el sistema nervioso central) como eventos, experiencias e influencias en el entorno físico y social. Generalmente, la maduración por sí sola no puede hacer que surja una función psicológica; sin embargo, permite que ocurra tal función y establece límites a su primera aparición.

En el siglo XX surgieron tres teorías destacadas del desarrollo humano, cada una de las cuales aborda diferentes aspectos del crecimiento psicológico. En retrospectiva, estas y otras teorías no parecen haber sido lógicamente rigurosas ni capaces de explicar el crecimiento intelectual y emocional dentro del mismo marco. La investigación en el campo ha tendido, por tanto, a ser descriptiva, ya que la psicología del desarrollo carece de una red estrecha de proposiciones teóricas entrelazadas que permitan de forma fiable explicaciones satisfactorias.

Teorías psicoanalíticas

Las primeras teorías psicoanalíticas del comportamiento humano fueron expuestas sobre todo por el neurólogo austriaco Sigmund Freud. Las ideas de Freud fueron influenciadas por la teoría de la evolución de Charles Darwin y por el concepto físico de energía aplicado al sistema nervioso central. La hipótesis más básica de Freud era que cada niño nace con una fuente de energía psicológica básica llamada libido. Además, la libido de cada niño se concentra sucesivamente en varias partes del cuerpo (además de las personas y los objetos) en el curso de su desarrollo emocional. Durante el primer año posnatal, la libido se centra inicialmente en la boca y sus actividades; la lactancia permite al bebé obtener gratificación a través de una reducción placentera de la tensión en la región bucal. Freud llamó a esto la etapa oral de desarrollo. Durante el segundo año,se dice que la fuente de excitación se desplaza al área anal, y el comienzo del entrenamiento para ir al baño lleva al niño a invertir la libido en las funciones anales. Freud llamó a este período de desarrollo la etapa anal. Durante el período de tres a seis años, la atención del niño es atraída por las sensaciones de los genitales, y Freud llamó a esta etapa la etapa fálica. La media docena de años antes de la pubertad se llama etapa de latencia. Durante la etapa final y llamada genital del desarrollo, se busca la satisfacción madura en una relación de amor heterosexual con otro. Freud creía que los problemas emocionales de los adultos resultan de la privación o la gratificación excesiva durante las etapas oral, anal o fálica. Un niño con la libido fijada en una de estas etapas mostraría en la edad adulta síntomas neuróticos específicos, como ansiedad.

Freud ideó una influyente teoría de la estructura de la personalidad. Según él, una estructura mental totalmente inconsciente llamada id contiene los impulsos y las fuerzas instintivas innatas y heredadas de una persona y se identifica estrechamente con su energía psicológica básica (libido). Durante la infancia y la niñez, el ego, que es la parte de la personalidad orientada a la realidad, se desarrolla para equilibrar y complementar el ello. El ego utiliza una variedad de procesos mentales conscientes e inconscientes para tratar de satisfacer los instintos del ello y al mismo tiempo tratar de mantener al individuo cómodamente en relación con el entorno. Aunque los impulsos del ello se dirigen constantemente a obtener una gratificación inmediata de los principales impulsos instintivos (sexo, afecto, agresión, autoconservación), el yo funciona para poner límites a este proceso. En el lenguaje de Freud,a medida que el niño crece, el principio de realidad comienza a controlar gradualmente el principio de placer; el niño aprende que el entorno no siempre permite una gratificación inmediata. El desarrollo del niño, según Freud, se preocupa principalmente por el surgimiento de las funciones del yo, que es responsable de canalizar la descarga de los impulsos fundamentales y de controlar las funciones intelectuales y perceptivas en el proceso de negociación realista con el mundo exterior.que se encarga de canalizar la descarga de impulsos fundamentales y de controlar las funciones intelectuales y perceptivas en el proceso de negociación realista con el mundo exterior.que se encarga de canalizar la descarga de impulsos fundamentales y de controlar las funciones intelectuales y perceptivas en el proceso de negociación realista con el mundo exterior.

Aunque Freud hizo grandes contribuciones a la teoría psicológica, particularmente en su concepto de impulsos y motivaciones inconscientes, sus elegantes conceptos no pueden verificarse mediante la experimentación científica y la observación empírica. Pero su concentración en el desarrollo emocional en la primera infancia influyó incluso en aquellas escuelas de pensamiento que rechazaron sus teorías. La creencia de que la personalidad se ve afectada por fuerzas biológicas y psicosociales que operan principalmente dentro de la familia, y que las bases principales se sientan en una etapa temprana de la vida, sigue resultando fructífera en la investigación sobre el desarrollo del lactante y el niño.

El énfasis de Freud en los motivos biológicos y psicosexuales en el desarrollo de la personalidad fue modificado por el psicoanalista estadounidense de origen alemán Erik Erikson para incluir factores psicosociales y sociales. Erikson vio el desarrollo emocional a lo largo de la vida como una secuencia de etapas durante las cuales ocurren importantes conflictos internos cuya resolución exitosa depende tanto del niño como de su entorno. Estos conflictos pueden considerarse interacciones entre impulsos y motivos instintivos, por un lado, y factores sociales y otros factores externos, por el otro. Erikson desarrolló ocho etapas de desarrollo, las primeras cuatro de las cuales son: (1) infancia, confianza versus desconfianza, (2) primera infancia, autonomía versus vergüenza y duda, (3) preescolar, iniciativa versus culpa y (4) edad escolar , industria versus inferioridad.Los conflictos en cualquier etapa deben resolverse si se quieren evitar los problemas de personalidad. (Las etapas de desarrollo de Erikson durante la edad adulta se analizan a continuación en la sección Desarrollo en la edad adulta y la vejez).