Mercado libre

Adam Smith, FA Hayek y la economía de libre mercado

Mercado libre , un sistema de intercambio económico no regulado, en el que los impuestos, los controles de calidad, las cuotas, los aranceles y otras formas de intervenciones económicas centralizadas por parte del gobierno no existen o son mínimos. Dado que el mercado libre representa un punto de referencia que en realidad no existe, las sociedades modernas solo pueden acercarse o aproximarse a este ideal de asignación eficiente de recursos y pueden describirse a lo largo de un espectro que va desde niveles bajos a altos de regulación.

Muchos economistas consideran que la asignación de recursos en un mercado libre es Pareto-eficiente, donde nadie puede mejorar sin empeorar a otros individuos, dadas ciertas condiciones (como la ausencia de externalidades o efectos secundarios, y de asimetrías de información, o disparidades de conocimiento, entre otros). Además, según esta teoría, a través del mecanismo de la mano invisible del comportamiento autorregulado, la sociedad se beneficia al hacer que los actores interesados ​​tomen decisiones económicas libres que los beneficien a sí mismos. Algunos especialistas en ética han argumentado que la eficiencia de los mercados libres depende de varios parámetros morales como las condiciones de alcance, como el juego limpio, la prudencia, el autocontrol, la competencia entre partes iguales y la cooperación.

Los críticos del sistema de libre mercado tienden a argumentar que ciertas fallas del mercado requieren la intervención del gobierno. Primero, es posible que los precios no reflejen completamente los costos o beneficios de ciertos bienes o servicios, especialmente los costos para el medio ambiente. Los bienes públicos a menudo se invierten insuficientemente o se explotan en detrimento de otros o de las generaciones futuras, a menos que dicha explotación esté prohibida por la regulación gubernamental ( vertragedia de los comunes). En segundo lugar, un mercado libre puede tentar a los competidores a coludirse, lo que hace necesaria la legislación antimonopolio. Las regulaciones antimonopolio y similares son especialmente necesarias en los casos en que ciertos actores del mercado, como las empresas, han adquirido un enorme poder de mercado. En tercer lugar, los costos de transacción pueden significar que algunos intercambios se realizan mejor en una jerarquía que en los mercados al contado (donde el pago y la entrega se realizan en el momento). Más importante aún, la asignación de recursos óptima según el criterio de Pareto en un mercado libre puede violar los principios de justicia distributiva y equidad y, por lo tanto, puede requerir alguna acción gubernamental.

En respuesta a estas críticas, los economistas Ronald Coase, Milton Friedman, Ludwig von Mises y Friedrich A. Hayek, entre otros, han defendido la solidez de los mercados porque pueden adaptarse o internalizar supuestas fallas del mercado en muchas situaciones. Por ejemplo, se ha demostrado que muchos bienes tradicionalmente conceptualizados como bienes públicos que requieren la provisión del gobierno están abiertos a la contratación del libre mercado. Los libertarios son firmes defensores de la idea de que un sistema de libre mercado proporciona el mejor sistema económico.